
¿Qué es lo peor que podría pasarte cuando llegás a tu casa?
Todo el día reprimimos a la bestia que llevamos dentro… hasta que una chispa —la más inesperada— la desata.
FRAGMENTO: “El extraño caso de Tincho, el del call center”
Tincho se palpaba y revolvía en sus bolsillos buscando la llave de su departamento; tenía terror de haberla olvidado en el call center. Después de un día agotador, imaginarse volviendo a ese hervidero de voces lo ponía de mal humor.
—¡Acá estás, guacha! —dijo, mirando el llavero que había encontrado en el fondo de la mochila.
Sin pérdida de tiempo, la insertó en la cerradura con una sonrisa triunfante que se le borró inmediatamente cuando vio que la puerta estaba abierta.
—¡No! ¿Qué…?
¿Querés saber cómo termina el cuento?